miércoles, agosto 19, 2026

NEWSLETTER

More

    Memoria con curvas

    Cartier renueva el Tortue con volúmenes más redondeados y presenta una edición Métiers d’Art que rinde homenaje a un modelo histórico de 1922, entre fidelidad y reinvención.

    Compartir:

    spot_img

    Desde 1912, el reloj Tortue ocupa un lugar singular en el repertorio de Cartier: la forma que tensiona la curva contra la línea recta, un experimento geométrico que se volvió ícono. Casi un siglo después, la Maison lo revisita sin romperlo. El estudio de creación amplió los volúmenes, suavizó los ángulos y mantuvo los números romanos que identifican a la pieza desde su origen.

    El gesto más elocuente aparece en el detalle menos visible: la minutería, tradicionalmente marcada por líneas continuas, se transformó en una secuencia de puntos que cita directamente a un modelo de 1922 con motivo punteado en el bisel. Cada línea nueva parece recordar la anterior antes de dibujarse.

    Esa fidelidad reaparece en la pieza más audaz de la colección, el Tortue Panthère Métiers d’Art, donde el esmalte excavado convierte la esfera en una escena: la pantera de la Maison, inmóvil, observa caer la lluvia. Ochenta horas de fuego y polvo de esmalte bastan para sostener una certeza: que la forma más nueva de Cartier mira hacia atrás antes de avanzar.


    Fotos Cortesía Cartier

    Otros artículos

    spot_img