
“Ver lo que Rolex ha sostenido en el tiempo nos da la certeza de ir por el camino correcto”. — Rosa Vásquez Espinoza
Rosa Vásquez Espinoza creció entre los Andes peruanos y la selva amazónica, un origen que hoy define su manera de trabajar: ciencia rigurosa que dialoga con el conocimiento ancestral sin subordinar uno al otro. Bióloga química de formación, fundó y dirige Amazon Research International, organización desde la cual estudia un insecto que casi nadie miraba: la abeja sin aguijón, polinizadora clave de la Amazonía y productora de una miel cuyas propiedades medicinales ella misma comprobó en laboratorio.
Ese recorrido la trajo hasta este año, el quincuagésimo aniversario de los Premios Rolex, programa que desde 1976 reconoce a quienes amplían el conocimiento del planeta y ayudan a protegerlo. De las cinco personas laureadas en esta edición histórica, las cinco son mujeres, y Vásquez Espinoza es una de ellas: distinguida por vincular la deforestación amazónica con el declive de estas abejas y por lograr, a fines de 2025, que se convirtieran en el primer insecto del mundo con derecho legal a existir.

Parte del trabajo de campo consiste en catalogar cada colonia identificada, extraer con precisión la miel de las colmenas silvestres y verificar en el momento sus propiedades, junto con los apicultores de las comunidades locales que acompañan cada expedición.

Rosa Vásquez Espinoza en plena selva amazónica, el territorio donde ha construido casi una década de trabajo científico junto con comunidades indígenas.

El trabajo de campo avanza con las integrantes de comunidades indígenas de la Amazonía, guardianas históricas de las colmenas, hoy también coautoras de un modelo de conservación que combina ciencia, entrenamiento técnico y sustento económico local.
El reconocimiento no cierra un ciclo: lo abre. Con el respaldo de Rolex, su equipo deja atrás la lógica del financiamiento anual que durante años limitó su alcance para proyectar algo mayor: un corredor de conservación que busca extenderse más allá de las fronteras peruanas, hacia Bolivia, Colombia y Brasil.
Fotos Cortesía Rolex









