Antes de ser azul, el zafiro fue una promesa de cielo capturado en piedra. Pertenece a la misma familia mineral que el rubí, el corindón, y debe su color a trazas de hierro y titanio que la naturaleza tardó millones de años en perfeccionar bajo tierra, hasta lograr un resultado casi perfecto.
Ceilán —hoy Sri Lanka— produce desde la antigüedad los ejemplares más celebrados: un azul aterciopelado, uniforme, que los joyeros describen como cornflower y que ha cautivado a coleccionistas y realezas durante siglos enteros. Con nueve grados en la escala de Mohs, es además una de las gemas más nobles, superada únicamente por el diamante.
El zafiro Ceylon no necesita competir con ninguna otra gema: su azul profundo conquista por naturaleza propia, sin esfuerzo aparente.
Su historia acompaña coronas, compromisos reales y celebraciones inolvidables, y también florece en tonos rosados, amarillos y anaranjados —los llamados zafiros fantasía— que multiplican sus razones para brillar.
En Alessi Joyeros, cada pieza celebra esa versatilidad: la elegancia del azul clásico y la alegría luminosa del color menos esperado.

Dije en oro amarillo de 18k con zafiros multicolores naturales y diamantes en invisible setting, donde el metal desaparece.

Aretes ‘2 en 1’ separan su marco de zafiros multicolores del motivo central de diamantes: dos lecturas, una sola pieza.

Anillo ‘Tu y Yo’ en oro blanco de 18k: dos zafiros naturales encontrados, con diamantes que completan el gesto.

Cruz italiana en oro blanco de 18k: zafiros naturales trazan cada brazo, cerrados por diamantes, en un diseño de Alessi Joyeros.

Aretes en oro amarillo de 18k que despliegan zafiros naturales multicolores: un espectro de color más allá del azul clásico.

Gargantilla ‘Eternity’ que cierra el conjunto: oro blanco de 18k, zafiros y diamantes naturales en línea continua alrededor del cuello.

Segundo anillo italiano en oro blanco de 18k con zafiros naturales y diamantes, firmado por Alessi Joyeros.

Los anillos ‘Eternity’ alinean zafiros naturales y diamantes en oro blanco de 18k, sin un punto de quiebre.
Fotos Cortesía Alessi Joyeros



