El 24 de septiembre, Panamá Fashion Week 2026 abrió con un desfile distinto. Atardecer Rosa, organizado en colaboración con la Fundación JUPÁ a beneficio del Instituto Oncológico, puso sobre la pista a sobrevivientes de cáncer y mujeres en tratamiento; no como gesto simbólico, sino como decisión central del evento. La pasarela no giró en torno a una colección ni a una firma. Giró en torno a ellas. Cinco diseñadores de trayectoria —Judy Attie, Tatiana Uliantzeff, Moisés Sandoya, GRAU y La Brise Label— vistieron a mujeres cuya presencia en la pasarela no necesitaba explicación adicional. Cada una eligió desfilar y esa decisión cambió el tono de toda la noche. Rosas encendidos, naranjas, fucsias: una paleta que no admite discreción, elegida para quienes llevan meses enfrentando algo mucho más exigente que una temporada. El público lo entendió sin que nadie lo anunciara. En una semana dedicada a la moda, Atardecer Rosa recordó que detrás de cada colección hay cuerpos con historia, y que a veces la historia más poderosa no la escribe el diseñador, sino quien lleva la prenda. Fue la apertura que Panamá Fashion Week necesitaba.
Foto por Aris Martínez



