miércoles, abril 15, 2026

NEWSLETTER

More

    Dormir donde no debería existir una cama

    Hay lugares que la historia convirtió en refugio casi por accidente. No fueron diseñados para recibir huéspedes… fueron diseñados para otra cosa: guiar barcos, contener misiles, resistir tormentas. Que hoy se pueda pasar la noche en ellos dice algo sobre la audacia de quienes los rescataron, y algo más interesante sobre el tipo de viajero que los elige.

    Compartir:

    spot_img

    Pater Noster Hamneskär
    Suecia

    El nombre lo dice todo. Pater Noster —Padre Nuestro— era la oración que murmuraban los marineros al navegar estas aguas, donde las corrientes y los arrecifes hundieron embarcaciones durante siglos. El faro se construyó en 1868 sobre un islote de 250 metros de longitud en el archipiélago de Bohuslän, cinco millas náuticas de cualquier cosa reconocible como civilización. Funcionó hasta 1977. Después, el silencio.

    En 2020, el estudio sueco Stylt Trampoli convirtió la antigua residencia del farero en un hotel de nueve habitaciones sin renunciar a nada de lo que hace al lugar lo que es: sin señal estable de teléfono, sin tiendas, sin más ruido que el viento y las gaviotas. La estadía incluye pensión completa, recorrido por la isla y tina exterior con agua de mar calentada. Para quienes quieran ir más lejos, hay una cama sobre el acantilado… literalmente al aire libre, sobre la roca. Ganó el premio World’s Best Hotel Concept en 2021.

    *Desde 13.000 SEK por noche para dos personas, todo incluido. https://paternoster.se

     

    Atlas Ad Astra Wilson
    Kansas, Estados Unidos

    En 1959, el Gobierno de Estados Unidos terminó de construir un silo para un misil balístico intercontinental Atlas F en el condado de Ellsworth, Kansas, parte de una red diseñada para responder a un ataque nuclear soviético en menos de diez minutos. El misil fue retirado en 1965. El silo, enterrado a 54 metros de profundidad, quedó abandonado.

    Hoy ese centro de control de lanzamiento es un Airbnb con calificación de 4.91 estrellas. Los dos dormitorios tienen camas de matrimonio y literas. Hay microondas, minibar y televisor. El mobiliario está fabricado parcialmente con pianos reciclados. Las paredes de acero expuesto y la geometría del búnker son exactamente como las dejó el ejército. El lugar fue diseñado para que nadie supiera que existía. Que hoy se pueda reservar en una app es, dependiendo del humor, absurdo o perfectamente lógico.

    *Disponible en Airbnb: “Atlas Ad Astra Missile Silo”

    Bunker L479 Bretaña
    Francia

    A 400 metros del Atlántico, en la costa norte de Bretaña, se levanta una estación de detección aérea que la Luftwaffe construyó en 1944. Veinticuatro habitaciones en dos niveles bajo tierra. Sin ventanas, no por diseño de hotel, sino porque las ventanas habrían comprometido la estructura ante un bombardeo. Los techos de hormigón tienen más de dos metros de grosor.

    La filosofía del lugar no intenta suavizar lo que es. Las habitaciones son austeras. La temperatura se mantiene en 14 grados centígrados todo el año. La oscuridad es completa cuando se apagan las luces. No hay jardín, no hay piscina, no hay vista al mar… aunque el mar esté a cuatro minutos a pie. Para el viajero que ha agotado el repertorio del hotel boutique, L479 plantea una pregunta distinta: ¿qué significa estar completamente fuera del mundo conocido por una noche?

    *Reservas en: https://www.bunker-l479.com

    The Manta Resort — Underwater Room Isla Pemba
    Tanzania

    Pemba no aparece en los itinerarios habituales de África oriental. Su vecina Zanzíbar se lleva toda la atención; Pemba produce el 70 % del clavo de olor mundial y recibe menos de un puñado de visitantes extranjeros por día. En su extremo norte, sobre una playa blanca frente al Canal de Pemba, se levanta el Manta Resort.

    La Underwater Room es una estructura flotante de tres niveles anclada frente a la playa. La cubierta superior tiene una terraza para dormir bajo las estrellas. El dormitorio está cuatro metros bajo el agua, rodeado de paneles de vidrio de 360 grados que dan directamente al arrecife de coral. Las comidas llegan en bote a horas pactadas. La nueva versión, inaugurada a finales de 2025, es el primer alojamiento diseñado como producto de conservación marina: todos los ingresos se destinan al Área de Conservación del Canal Norte de Pemba.

    *Reserva anticipada indispensable; la habitación recibe un huésped a la vez.
    https://themantaresort.com

    Faro Capo Spartivento Domus de Maria
    Cerdeña, Italia

    En el extremo sur de Cerdeña, un faro de la Marina italiana opera desde 1856. Durante la Segunda Guerra Mundial fue ametrallado por aviones estadounidenses. Las marcas en la fachada siguen ahí. Cuando la automatización lo dejó vacío a finales de los ochenta, cayó en el olvido durante casi veinte años.

    En 2006, Alessio Raggio lo compró y empezó una restauración que tardó una década. El resultado es el único faro de Italia reconvertido en hotel cinco estrellas: cuatro suites en el edificio principal con camas circulares suspendidas y ventanas que enmarcan el mar, más apartamentos en la residencia histórica. El acceso es por un camino de tierra cerrado al público. La piscina infinita cuelga sobre el acantilado. El restaurante es exclusivo para huéspedes. Cuarenta hectáreas de matorral mediterráneo protegido rodean el complejo. No hay vecinos.

    *Desde 525 EUR por noche. https://www.farocapospartivento.com

    Porer Istria
    Croacia

    El islote de Porer mide lo suficiente para recorrerlo en un minuto. No hay restaurantes, no hay bar, no hay otra construcción que no sea el faro y sus dos apartamentos. El farero vive ahí. Las corrientes alrededor son tan fuertes que nadie nada a más de cincuenta metros de la orilla.

    Construido en 1833, es el faro más alto de Istria: 35 metros sobre un acantilado que cae directo al Adriático. Los dos apartamentos no tienen wifi y la cobertura móvil es impredecible. Las provisiones hay que llevarlas antes de embarcar. La estancia mínima es de tres noches. Lo que Porer ofrece no es comodidad, sino es la experiencia geográfica más honesta del inventario: una isla que es solo una isla, un faro que sigue siendo un faro, y el Adriático en todas las direcciones sin nada que lo interrumpa.

    *Desde 72 EUR por día. Mínimo tres noches. https://www.bookalighthouse.com/es/


    Fotos Cortesía

    Otros artículos

    spot_img