La relojería suiza acaba de rendirse ante lo que genera verdadera emoción: lo inesperado. La colaboración mezcla el diseño vanguardista del Royal Oak con la modularidad irreverente de los Swatch POP de los años 80, en formato reloj de bolsillo que se convierte según tu día.
No es una accesibilidad disfrazada. Es algo más raro: libertad de forma. Tres largos de cordón, uso en cuello, bolsillo o como reloj de escritorio. Cada portador decide qué es. Ocho modelos en colores audaces que celebran el arte pop, cada uno una declaración de estilo.
Lo que hipnotiza no es la funcionalidad, sino el permiso que otorga. La gente fue entendiendo que, en vez de copiar fórmulas, esto apuesta por algo genuinamente diferente. Un objeto que no necesita justificarse. Solo brillar.

Bolsillo lujoso. Portabilidad de identidad. Lo que quieres ser hoy.

Movimiento SISTEM51 manual en dos estilos: Lépine y Savonnette, cada uno una declaración. Bioceramic en ocho universos visuales.
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