Hay marcas que eligen la temporada para vender. Hay otras que la usan para contar algo. Longchamp eligió el verano de 2026 para hablar de libertad con materiales concretos: rafia tejida a mano por artesanas de Madagascar; paleta de colores que va del arcoíris degradado al madras multicolor; siluetas que se mueven como si ya estuvieran en el agua.
La colección Catch the Parisian Wave parte de la cultura del surf no como estética prestada, sino como actitud. El caballo emblemático de la marca aparece ahora sobre una ola, en clave pop. Las bolsas se llevan al cuello como talismán. Los tejidos —tweed, punto, algodón— adoptan los tonos del atardecer.
Lo que Sophie Delafontaine, directora creativa, llama “art de vivre del surfista” es en realidad una propuesta de identidad: salvaje y femenina, estructurada y despreocupada. Una tensión que Longchamp gestiona bien porque lleva décadas practicándola.



Rafia, macramé y madera. Cuando los materiales hablan, la colección no necesita explicarse demasiado.


El caballo de Longchamp se sube a una ola. No es un giro menor: es una declaración de temporada.

Visita la boutique Longchamp en el mall Multiplaza.
Fotos Cortesía Longchamp



