
Bentley Batur Convertible by Mulliner
Hay marcas que abandonan sus motores y hay marcas que los entierran con honores. Bentley eligió lo segundo. El Batur Convertible by Mulliner es la última expresión del W12 biturbo de 6,0 litros —12 cilindros, 750 CV, mil newton-metros— antes de que la electrificación clausure definitivamente ese capítulo.
No es solo un descapotable de producción ultralimitada. Es un manifiesto sobre cómo una casa de lujo gestiona el fin de su leyenda: con dos años de desarrollo, artesanía de nivel aeroespacial y un proceso de cocreación donde cada propietario diseña su unidad junto con el equipo de Mulliner durante meses.
El resultado es un biplaza que convierte el techo en 19 segundos, tiene incrustaciones en oro rosa y escapes íntegramente en titanio. Irrepetible en el sentido más literal: ninguno será igual al anterior.

El escudo de Bentley preside una cabina que Mulliner trata con la misma exigencia artesanal que una pieza de alta relojería.

Volante deportivo personalizable con acabados en cuero seleccionado y detalles metálicos que varían según las especificaciones de cada cliente.

Las llaves de Bentley reflejan una elegancia serena, donde cada detalle comunica carácter, equilibrio y sofisticación auténtica.

El botón de arranque refleja la personalización absoluta, donde muestra una personalización absoluta que se adapta al estilo del conductor.

La silueta del Batur Convertible incorpora carenados posteriores cónicos inspirados en las barchettas deportivas de la riviera italiana.

Llantas de 22 pulgadas en titanio oscuro diseñadas específicamente para el Batur Convertible como parte del acabado Engineering Car #0.

El interior del Batur Convertible combina butacas deportivas con airbag posterior, controles Organ Stop en aluminio y detalles en oro rosa fabricados en colaboración con orfebres del histórico barrio joyero de Birmingham.

Cada uno de los 16 Batur Convertible es codiseñado con su propietario. No hay dos iguales. Eso no es personalización: es identidad.
Fotos Cortesía



