Clash de Cartier avanza como una colección que desafía la rigidez clásica de la joyería sin perder precisión ni herencia. La Maison explora movimiento, flexibilidad y volumen mediante una malla dentada que fusiona picots, bolas y clous carrés en piezas vivas. El oro amarillo irrumpe con una fluidez inédita, resultado de una ingeniería que combina fundición tradicional y mecanizado de alta precisión.
Cada joya integra cientos de componentes articulados, pulidos a mano, capaces de vibrar sutilmente sobre la piel. A esta arquitectura se suman piedras de color ónix y formatos XL que amplifican el carácter urbano y modular de la colección. Clash no adorna: afirma. Es una herencia reinterpretada en clave contemporánea, donde lo valioso dialoga con lo mecánico y convierte el gesto cotidiano en una declaración de estilo actual.

Piedras de color ónix y volúmenes XL amplían el lenguaje Clash de Cartier, y refuerzan su carácter modular, gráfico y contemporáneo.

Collier Clash de Cartier en oro amarillo y ónix, arquitectura flexible que redefine volumen y movimiento.

Bague Clash de Cartier, minimalismo flexible en oro amarillo que reinterpreta la fuerza gráfica de Clash.

Flexibilidad extrema, piedras de color y oro articulado convierten a Clash de Cartier en una joya que se mueve libremente.
Fotos Cortesía Cartier









