
Cuando la moda decide entrar al fútbol, rara vez lo hace con ambición estructural. Esta vez es distinto. Tommy Hilfiger y Liverpool FC anuncian una asociación que va más allá del patrocinio y se instala en el terreno de la identidad compartida. No se trata solo de vestir jugadores, sino de construir un lenguaje común entre herencia, comunidad y estilo contemporáneo.
La marca estadounidense asume el rol de Partner Global Oficial del club, integrando su armario estacional —desde denim y piezas icónicas hasta cápsulas co-branded— en campañas, momentos clave del calendario y días de partido seleccionados. El resultado es una presencia orgánica: looks de pies a cabeza para jugadores y personal, y una narrativa visual que acompaña al club durante toda la temporada.
El proyecto se apoya en figuras del primer equipo masculino y femenino, encabezadas por Virgil van Dijk, que encarnan una idea clara: el fútbol también es expresión personal. La activación inaugural, con la bandera Tommy más grande jamás producida, desplegada en Anfield, refuerza ese mensaje y suma una dimensión social al reutilizar su tela para fines benéficos.
Esta alianza confirma una tendencia: las marcas globales ya no buscan solo visibilidad en el deporte, sino pertenencia cultural. Para Tommy Hilfiger, el fútbol de clubes abre una nueva frontera. Para el Liverpool, es otra forma de contar su historia.
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