Compromiso país
Mientras cursaba la carrera de Derecho, cuando aún se utilizaban máquinas de escribir, fui escribiente en un juzgado de circuito. Al graduarme, me uní a la Dirección de Catastro del Ministerio de Hacienda y Tesoro, y al tiempo me trasladé a otra unidad llamada “ProPrivat”, que coordinó las primeras privatizaciones de activos estatales en Panamá. Esa experiencia profesional moldeó mis siguientes 30 años asesorando a inversionistas en diversas industrias y enriquecieron mi visión estratégica para aportar mis conocimientos para el logro de los objetivos de dichos clientes.
En julio de 2024, cuando ya tenía varios años de ser abogada independiente, dueña de mi tiempo y de las elecciones profesionales que quería asumir, la vida me puso por delante un reto inesperado, pero interesante: ocupar el cargo de secretaria general del Ministerio de Economía y Finanzas. Confieso que la decisión de dar este paso la tomé, en primer lugar, por la calidad de la persona que estaría liderando esa cartera; sin embargo, también ponderé la oportunidad de aportar al país en una etapa de mi vida en la que me sentía preparada para enfrentar el reto.

Quién diría que, un año y medio después, no se han disipado ni la motivación ni la ilusión que vinieron conmigo el 2 de julio de 2024. Quizás muchos de ustedes que leen estas líneas estén considerando hacer la transición del sector privado al público en algún momento de su trayectoria profesional. Si es así, les exhorto a que no vacilen en dar ese paso y les comparto por qué:
- Descubrirás un sentimiento renovado, pero profundo, de amor al país. Cada día me despierto pensando en lo afortunada que soy de poder aportar mis capacidades con un sincero interés de dar lo mejor de mí para contribuir a mejorar la vida de tantas otras personas. Detrás de cada cifra o partida del presupuesto, hay seres con rostro y nombre que anhelan tener un país estable y una vida mejor para ellos y sus familias.
- Liderar con empatía es realmente gratificante. Los equipos valiosos no solo son los que tienen una sólida experiencia técnica. Son aquellos que imprimen generosidad, dedicación y son receptivos al cambio y a la mejora continua. Decir buenos días a todos y recibir una sonrisa a cambio, motiva y llena de entusiasmo para afrontar los desafiantes retos de la gestión pública.
- Olvídate de la monotonía, porque cada día te traerá una caja de sorpresas. Los problemas no desaparecen, se multiplican como palomitas de maíz, pero tener un equipo comprometido es la clave para navegar con integridad, asumir los errores y celebrar los aciertos.
- Aprender todos los días no tiene precio. Asegúrate de trabajar junto a personas que admires por su calidad humana, visión y compromiso. La admiración y el respeto son la motivación ideal para crecer, aprender e inspirar a otros.
- Tendrás el privilegio de contribuir con tu experiencia a que la gestión pública sea más ágil y eficiente. ¿Cómo no buscar la excelencia en mejorar el servicio público en beneficio de más 4 millones de panameños, cuando ese es el estándar del sector privado? La satisfacción de aportar al crecimiento del país y reflejar valores compartidos te permitirá conectar con un propósito noble y genuino.
- Sentirás el orgullo de servir. Históricamente, en muchos países, el servicio público ha sido y sigue siendo una distinción, un honor conferido a quien asume la responsabilidad de trabajar en beneficio de una colectividad. Representar al país desde nuestras respectivas trincheras dignifica y enaltece. Es una responsabilidad que no debe darse por descontada y debe apalancarse en valores firmes e inquebrantables.
El servicio público con inspiración y propósito tiene el poder de transformar vidas. Mi reconocimiento y admiración a todas las mujeres panameñas que forman parte del servicio público a lo largo y ancho del país.
* La autora es Asociada ADP





